domingo, 30 de septiembre de 2012

A las maestras y maestros "desconocidos" y la educación lo primero.

Hoy quiero hacer desde aquí un sencillo, pero profundo y sincero, homenaje a todos esos maestros y maestras que con tanto amor y dedicación entregan lo mejor que llevan dentro a su alumnado.

A todos esas personas generosas que más allá de reconocimientos, agradecimientos, premios o menciones especiales, trabajan desde los albores de los días hasta que el sol empieza o despedirse, incluso algunos hasta después de que lo haga.

A aquellos que cuando terminan con la noble, difícil y preciosa tarea de educar, se ven obligados a iniciar otra nueva jornada laboral para tratar de sobrevivir dignamente junto a los suyos.

A los que cada mañana con la mochila bien cargada de amor, emociones y cariño, acuden a multiplicarlas exponencialmente entre sus alumnos, dispuestos a vaciarse para que su alumnado reciba lo mejor que llevan dentro de sí. 

 A aquellos maestros y maestras que atienden a esos dificilísimos alumnos hijos de un mundo de segregación, marginación y pobreza, a los hijos de los que tienen mucho y lo desprecian casi todo, a los hijos de los humildes y sencillos campesinos que a penas tienen qué llevar a la escuela y a la boca, a los hijos de los que hacen el mal, a los hijos de los que nos desprecian por alguna razón, en definitiva a los hijos de todos aquellos que tienen la fortuna de contar con una escuela, porque todavía los hay en peor situación y no tienen ni siquiera la oportunidad de pisar nunca un aula.

Lo hago, además, con el deseo de que nadie se sienta excluido, mi voluntad es que todos sientan el agradecimiento, el calor y el aliento que necesitamos cada día para seguir luchando por una sociedad más justa. Sin importar que nadie nos dé las gracias, pues nuestra mayor recompensa es nuestra satisfacción personal, nuestro bienestar con nosotros mismos, nuestra felicidad por el servicio prestado a los demás y nuestro trabajo bien hecho. Pues no se puede esperar mucho de la mayoría de los que nos gobiernan, pues como los hechos demuestran, suelen preocuparse más por sí mismos que por el bien común, pero ese será su único premio, su egoísmo. Por supuesto incomparable al de quienes entregan generosamente lo que son y lo que saben a los demás.

Aquí les damos a todos el verdadero valor de su entrega sin escatimar energías, porque entendemos que los necesitamos a todos, pues no podemos olvidar que cada maestro y maestra son el mejor de los regalos que la vida le ofrece a cada niño y cada niña.

También incluimos a los que no les gusta demasiado la profesión, pues ya tienen bastante sacrificio con ejercerla.

 Para poner colofón a esta breve reflexión, también queremos celebrar aquí la declaración de la UNESCO "La educación ante todo" "Education first". Ojalá los organismos internacionales se ocuparan realmente de la educación de las personas, esa sería una buena noticia para los más desfavorecidos. 

“Esta es la primera vez que el Secretario General de las Naciones Unidas hace de la educación una prioridad. Es una decisión histórica que reconoce la capacidad de la educación para transformar vidas y construir sociedades más sostenibles, pacíficas y prósperas. Me enorgullece que el Secretario General haya pedido a la UNESCO que lidere la puesta a punto de esta Iniciativa y la lleve adelante”. 
Irina Bokova, Directora General de la UNESCO.
This is the first time that a United Nations Secretary-General has made education a priority. It is an historic decision that recognizes the power of education to transform lives and build more sustainable, peaceful and prosperous societies. I am proud that the Secretary-General turned to UNESCO to play a lead role in shaping this Initiative and taking it forward.” Irina Bokova, UNESCO Director-General