La educación en el siglo XXI: ¿humanista o utilitarista?

En estos momentos en los que vivimos en un mundo globalizado, y por tanto interdependiente, en el que la información, el conocimiento y los grandes avances científicos están a nuestro alcance, por cierto como nunca lo estuvieron antes, parece oportuno hacer alguna reflexión en torno a lo que debería ser la educación de los ciudadanos para el siglo XXI en cualquier lugar del planeta, con calidad y equidad para todos.
Quizá convenga señalar, igualmente, que en el contexto internacional hubo un antes y un después de PISA (por sus siglas en inglés: Programme for International Student Assessment). La razón de esta afirmación es que antes de celebrarse estas pruebas que iniciaron su andadura con el presente siglo, cuando se visitaba un país o se hablaba sobre los diferentes sistemas educativos, tanto los dirigentes políticos como los propios docentes, decían tener un magnífico sistema educativo y solían presumir de sus logros y avances en la materia. En tal situación era difícil rebatir tales argumentos puesto que, aunque ya había referentes internacionales en la materia, sin embargo ninguno de ellos tuvo el impacto en la sociedad, en los medios de comunicación y en la esfera política internacional y educativa global como lo tiene PISA desde su aparición en escena.
Pero, además, hay algo más que es necesario añadir, y es la visión crítica que debemos tener presente al hablar de educación, si se quiere de un modo más concreto, lo que deberían tener presente los reformadores de los sistemas educativos, sería lo que nos dice Martha Nussbaum (Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2012),  “Estamos en medio de una crisis de proporciones gigantescas y de enorme gravedad a nivel mundial. No, no me refiero a la crisis económica global que comenzó a principios del año 2008… No, en realidad me refiero a una crisis que pasa prácticamente inadvertida, como un cáncer. Me refiero a una crisis que, con el tiempo, puede llegar a ser mucho más perjudicial para el futuro de la democracia: la crisis mundial en materia de educación”. En su obra Sin fines de lucro, ¿por qué la democracia necesita de las humanidades?, la autora dirige su crítica a la necesidad de mantener las disciplinas de humanidades en los planes de estudio que, considerados por muchos no útiles a los fines productivos de los estados en la actualidad, están desapareciendo o quedando relegados de los sistemas educativos y, como consecuencia, sigue diciendo esta autora que “Si esta tendencia se prolonga, las naciones de todo el mundo en breve producirán generaciones enteras de máquinas utilitarias, en lugar de ciudadanos cabales con la capacidad de pensar por sí mismos, poseer una mirada crítica sobre las tradiciones y comprender la importancia de los logros y los sufrimientos ajenos.” Aunque para que no haya duda de la claridad de su crítica, más adelante matiza diciendo que “La idea de rentabilidad convence a numerosos dirigentes de que la ciencia y la tecnología son fundamentales para la salud de sus naciones en el futuro. Si bien no hay nada que objetarle a la buena calidad educativa en materia de ciencia y tecnología, me preocupa que otras capacidades igualmente fundamentales corren el riesgo de perderse en el trajín de la competitividad…” Es decir, no parece necesario prescindir de esos avances, pero si queremos sociedades más democráticas, plurales y justas, necesitamos un currículum equilibrado en sus contenidos y no únicamente dominados por el utilitarismo y dirigidos a la formación de productivos robot deshumanizados. Pues necesitamos ciudadanos capaces de diseñar planes de vida autónomos,  libres, críticos, pacíficos, solidarios y respetuosos de los derechos humanos. 


Evaluar por estándares o la estandarización de la educación.


“Los educadores viven una presión casi implacable para demostrar su eficacia. Desafortunadamente, el principal indicador con el cual la mayoría de las comunidades evalúa el éxito del cuerpo docente de una escuela es el desempeño de los estudiantes en pruebas estandarizadas.[1]

La  evaluación ha recorrido un largo camino desde aquella primera idea de valorar lo que cada alumno era capaz de demostrar que había aprendido y que podía ser observado por otros, con frecuencia, por medio de escalas de distinto tipo o pruebas de lápiz y papel, hasta la idea de una evaluación general de los sistemas educativos que hoy domina a nivel global, y que busca conocer la eficiencia de las instituciones escolares, los sistemas educativos o los curricula escolares como medio para sentar las bases del progreso y el desarrollo de los países en la sociedad del conocimiento. También, es bien conocido que, ese dilatado camino, estuvo lleno de teorías, visiones e interpretaciones diversas acerca de lo que es “evaluación”.

La evaluación estandarizada individualizada se inicia en los primeros años del siglo pasado cuando Alfred Binet publicó el primer test de inteligencia, creado para identificar a los alumnos que tenían dificultades de aprendizaje,  posteriormente en 1967 Michel Scriven hace una gran aportación con la distinción entre “evaluación sumativa,” lo que un alumno o un sistema es capaz de producir al final de una aplicación o desarrollo de un programa determinado, y  evaluación formativa,” centrada en recoger información, analizarla y valorarla para tomar las oportunas decisiones a lo largo de un proceso, con el fin de introducir las mejoras necesarias. Podríamos decir pues que la evaluación, a lo largo de ese tiempo, se ha convertido en una herramienta cada vez más imprescindible para alcanzar la mejora y la calidad de la educación.

También es importante señalar que, en la última década del siglo pasado, se produjo un amplio debate sobre la educación del siglo XXI y, en consecuencia, la incorporación a los sistemas educativos de nuevos planteamientos tales como las competencias y la evaluación por estándares, como referente y medio de alcanzar la equiparación y comparabilidad de los sistemas educativos. Estamos pues ante un contexto de profundas transformaciones producidas como efecto de la globalización, sin olvidar, los importantes avances habidos en los diferentes ámbitos del saber, especialmente en las neurociencias y las tecnologías de la información y la comunicación. Todo lo cual genera una honda preocupación ante un futuro incierto y cambiante que nos exige un esfuerzo notable para dar la respuesta educativa que la sociedad del siglo XXI nos exige y necesita para un mundo interdependiente.


Como respuesta a esas preocupaciones creció la necesidad de profundizar en el conocimiento, tanto de la idoneidad y adecuación de los curricula escolares, como de los mecanismos que permitan valorar del modo más objetivo posible los resultados académicos de los sistemas educativos. Para ello, se desarrolló un movimiento a nivel internacional de evaluación por estándares, como respuesta a la necesidad de  superar las valoraciones e interpretaciones particulares  de los resultados escolares y para el establecimiento de escalas y modelos valorativos que permitieran hacer comparaciones de los resultados escolares obtenidos a todos los niveles: regional, nacional e internacional.




TERRITORIOS EDUCATIVOS Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL



Interesante artículo.
EN EL ARTÍCULO, LA INVESTIGADORA HELENA SINGER REFLEXIONA SOBRE LAS TRANSFORMACIONES DEL MUNDO LABORAL, LOS ADELANTOS EN EL CAMPO EDUCATIVO Y HACE ÉNFASIS EN CÓMO LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS POSIBILITAN DIVERSAS FORMAS DE RELACIÓN Y PRODUCCIÓN DE SABERES. TAMBIÉN ENUMERA Y DESCRIBE DIFERENTES EXPERIENCIAS DE EDUCACIÓN DEMOCRÁTICA EN TERRITORIOS EDUCATIVOS DE LA CIUDAD DONDE SE HACE MÁS EVIDENTE QUE LA EDUCACIÓN IMPLICA LA PARTICIPACIÓN DE LAS PERSONAS EN LA CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO.

CAMBIO DE PARADIGMA

En Brasil, en los últimos años, vienen creciendo las iniciativas emancipadoras en el campo de la educación. Algunos procesos sociales posibilitan comprender este contexto favorable.
En primer lugar, el desarrollo de las nuevas tecnologías de comunicación e información ha facilitado los procesos de aprendizaje autónomo, haciendo obsoletas las estructuras de enseñanza basadas en salas con los pupitres mirando a la pizarra, las aulas expositivas, el conocimiento fragmentado en disciplinas, el adulto que profesa para seres sin luz ni voz. Estas mismas tecnologías posibilitan también nuevas formas de producción de conocimiento, basadas en redes, superando la dependencia de las obras de los especialistas, producidas y difundidas en forma centralizada.
En el contexto de la llamada “sociedad del conocimiento” resulta aún más evidente el hecho de que la educación implica el involucramiento de las personas en múltiples flujos comunicativos; flujos que serán tanto más educativos cuánto más rica sea la trama de interacciones.
El segundo proceso que suscita cambios en el campo de la educación está formado por el conjunto de los avances de la investigación científica que el sociólogo portugués Boaventura Sousa Santos asocia con el surgimiento de un nuevo paradigma, basado en estructuras no disciplinares ni evolutivas, pero sí promotoras de diálogos entre las diversas áreas del conocimiento y también entre la ciencia y los saberes tradicionales (1). Específicamente en relación con los procesos cognitivos, las investigaciones hechas con base en nuevas tecnologías y siguiendo los preceptos de este nuevo paradigma han demostrado lo que los educadores desde el siglo XIX ya afirmaban: para aprender, las personas necesitan estar afectivamente involucradas con la información, lo que incluye los sentimientos en el cuerpo del proceso. Las estructuras educativas deben, por tanto, buscar el involucramiento afectivo y la movilización, superando la noción de que es preciso domesticar al cuerpo para que la mente pueda aprender.
La tercera tendencia favorable al cambio se relaciona con las transformaciones del mundo laboral, en el sentido de la desregulación de las relaciones, de la imprevisibilidad de las carreras y de la multiplicidad de caminos profesionales. El ingreso y la permanencia larga y satisfactoria en el mundo laboral dependen hoy más de la capacidad de los sujetos para aprender siempre, crear nuevos proyectos y articular redes, mucho más que dominar conocimientos técnicos ultra especializados.
Es en este contexto que el fracaso de la escuela viene siendo anunciado en los titulares de los matutinos y diariamente comprobado en los salones de clase dominados por el desánimo de estudiantes y profesores en los pasillos y patios dominados por la violencia.
Pero el fracaso no es sólo de la escuela como institución, sino también de las políticas públicas en educación que en Brasil y en diversos países del mundo pasaron -a partir de los años 90- a orientarse con base en pruebas nacionales de matemática y lengua, en rankings internacionales, quitándole sentido a un proyecto educativo capaz de formar efectivamente ciudadanos aptos para vivir y promover la democracia.
En respuesta a este evidente fracaso, un nuevo movimiento por la transformación en la educación toma fuerza; un movimiento que se integra con la movilización de nuevos actores por la reinvención de la democracia en todas sus variadas dimensiones. Se trata de iniciativas de grupos de la sociedad civil que buscan nuevos modos de hacer, modos creativos y solidarios de desarrollar autonomía y cooperación que colaboran para el bienestar social tanto de las generaciones actuales como de las futuras.
En este nuevo movimiento, educadores, comunicadores, artistas, investigadores, estudiantes y activistas de diversos campos vienen creando nuevas experiencias educacionales que rescatan y actualizan propuestas de pensadores como Antón Makárenko, John Dewey, Janusz Korczak, Celestin Freinet, Ivan Illich, Paulo Freire, entre otros que se dedicaron a la formulación de propuestas educativas emancipadoras.

Convivir en la escuela y la sociedad del siglo XXI.


Hoy os traigo un sencillo artículo sobre la convivencia en la escuela que escribí hace un tiempo en "la Gaceta", pero que puede ser bueno recordar. 

Este mundo lleno de prisas y urgencias, aunque no sepamos muy bien para qué, está generando en la sociedad, y en especial en los más jóvenes, hábitos y rutinas consumistas, egoístas y sin anclaje ni referente en el ámbito de los valores, que producen en la escuela efectos nocivos y todavía no bien determinados ni, por tanto, debidamente conocidos y atendidos. Junto a ello, Los nuevos modelos de familia, el rápido aumento de la presencia, en la escuela y la sociedad, cada vez mayor de individuos de otras etnias, culturas, religiones, etc., el número de actos violentos de todo tipo y naturaleza que ve cada niño en la televisión, los videojuegos, Internet, etc. , y las complejas relaciones sociales entre iguales, en interacción con los nuevos medios de comunicación que los mayores, en un buen número, no sabemos utilizar y sólo conocemos sus posibilidades cuando nos enteramos por los telediarios del uso que le dan nuestros hijos, pero que ellos conocen y explotan al máximo, y los ponen a disposición de sus mentes creativas e inquietas, cómo es propio de la preadolescencia y la adolescencia, todo lo cual está produciendo un peligroso cóctel mental difícil de digerir por parte de todos.
  Por tanto decir que existe violencia escolar es innegable, puesto que es fruto de nuestra sociedad, y para comprobarlo sólo hay que asomarse a las investigaciones nacionales e internacionales, sirvan como muestra las conclusiones más importantes del último informe ‘Violencia entre compañeros en la escuela 2005’ realizado por el Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, y que según el director de ese centro son las siguientes: «… de cada cien escolares (entre los 12 y los 16 años):
  Setenta y cinco han presenciado algún acto de violencia escolar. La mayoría de los actos violentos presenciados (ocho de cada diez) eran de tipo emocional y la mitad de éstos eran frecuentes;
  Quince han sido víctimas de violencia escolar en general.  Ocho de cada diez víctimas han sufrido, en concreto, maltrato emocional y de éstas casi cuatro lo han padecido de forma persistente;
  Tres han padecido acoso escolar en particular. Nueve de cada diez víctimas de acoso escolar han sufrido maltrato emocional y siete maltrato físico. También siete de cada diez víctimas de acoso escolar son chicas y cuatro de cada diez tienen trece años;
  Ocho son agresores. En su gran mayoría (siete de cada diez) son chicos y no suelen usar armas.»
  Pero lo más peligroso y preocupante, en estos momentos, además de la realidad que se refleja en los datos más arriba recogidos, es el uso que los medios de comunicación vienen haciendo de estos asuntos, aireando todo lo negativo que sucede en la escuela y en la sociedad, sobredimensionando realidades sociales de acuerdo a sus intereses. Pero, sobre todo, desinformando y produciendo una programación en la que el «fin», lograr la mayor audiencia, es decir, dinero por publicidad, justifica todos los «medios». Aunque luego firmen acuerdos para no dañar a los niños.
  La convivencia en la escuela, fruto de todo lo expuesto, se convierte así en un complejo entramado de intereses y actitudes que sólo el decidido apoyo institucional y la generosa colaboración no sólo de la comunidad educativa, sino también de la sociedad en su conjunto, nos permitirá desentrañarla de todo lo negativo para alcanzar una sociedad más justa, más solidaria, comprometida y democrática. Pues como reza el dicho africano: es necesario una tribu (pueblo) para criar (educar) a un niño.

RETOS DE LA EDUCACIÓN HOY




A veces resulta complicado entender cuál debe ser el papel del docente en su trabajo diario frente a su alumnado, pero hay que reconocer que a medida que ampliamos nuestros conocimientos y reflexionamos sobre nuestra experiencia, vamos creciendo profesionalmente y, sobre todo, cuando existe inquietud por aprender, reconocemos los errores cometidos y  descubrimos lo que merece la pena enseñar y ser aprendido.

Estos autores que aquí podéis escuchar y ver, hacen una aportación de alto interés educativo desde una perspectiva general, pero que escuchándoles no resulta difícil por dónde deben ir nuestro trabajo como docentes.

Gracias a Mariano Fernández por compartir.

Los comentarios al respecto serán bien venidos.



La OCDE y las cifras sobre Educación año 2014. Education at a Glance 2014 OECD Indicators


Como cada año, la OCDE, publica cifras, indicadores sobre educación, que nos permiten conocer lo "macro" de la educación de los países que participan de esta organización. Deberían ser datos para la reflexión, no para la clasificación ni el establecimiento de etiquetas y ranking. Su gran aporte podría ser hacer reflexionar a los responsables políticos y sociales para hacer una mejor reparto de los recursos disponibles, para trabajar por establecer sistemas más equitativos, pero no bajo la óptica que parece dominarles, es decir, la productividad económica, el utilitarismo, la formación para el trabajo (la producción), sino para construir un mundo más habitable, más justo, más solidario, más pacífico (no sólo por ausencia de conflictos armados, sino también por la ausencia de injusticias y de un mal reparto de los recursos disponibles, etc.). El mundo se divide en países ricos que explotan a los más pobres, y dentro de cada país, existen ricos que explotan a otros conciudadanos más pobres, este mundo parece vivir en una esquizofrenia colectiva que se nos escapa su comprensión.

Claro en estas "fotos" de indicadores no aparecen, aunque algo se pueda intuir, la cara ni la situación de los niños y niñas que viven y habitan detrás de ellas, esos problemas reales de carne y hueso que soportan las consecuencias de los egoísmos e incongruencias del ser humano. Tampoco aparecen los rostros ni el esfuerzo de los docentes que, en todo el mundo, trabajan y se entregan a la tarea sin reservas ofreciendo lo mejor de sí. Sólo aparecen cifras y datos, que con frecuencia, camuflan detrás de sí una realidad que no siempre se corresponden exactamente lo que dicen representar. Me refiero a que los datos que facilitan los países pueden tener sesgos.

Pero lo más importante quizá sea saber leer la realidad que se dibuja por estos indicadores y comprobar como aquellos que alcanzan un nivel de formación más bajo, están en desventaja para alcanzar niveles de vida más dignos y mejores. Y, a pesar de la obviedad y conocimiento por parte de todos de estos hechos, sin embargo, no conseguimos tomar la medidas adecuadas para crear las condiciones para que los más desfavorecidos puedan mejorar realmente sus condiciones de vida.

De cualquier forma, cuando observamos a través de los ojos la realidad que nos circunda, podemos tener sentimientos contradictorios sobre la realidad social de los países. Quizás sería interesante relacionar estos macro datos con otros índices tales como la inseguridad ciudadana, el número de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza, los índices de robos, los índices de homicidios dolosos, etc., pues parece que justamente existe una alta correlación entre pobreza y los bajos niveles de educación. Me atrevería a decir que aun dentro de la injusticia e inequidad existente en los países de renta más alta de la OCDE, la brecha social con y en los países que no pertenecen a esta organización debe ser tremenda, a juzgar por las graves deficiencias existentes en derechos tan esenciales como la alimentación, la educación y la medicina.

Pero para que cada uno saque sus propias conclusiones, aquí os dejo los datos que se ofrecen.

Informe general.

Informe por países


EDUCACIÓN Y POLÍTICAS SOCIALES SINERGIAS PARA LA INCLUSIÓN


"La educación sola no puede", esta afirmación hace años que la venimos diciendo y escuchando. Los sistemas educativos por ellos mismos no pueden resolver el problema de la inequidad, la pobreza, la violencia, etc. Naturalmente deben ser los sistemas de educación pública una herramienta imprescindible, pero si no existe una política social justa y que abarque a la totalidad de los sectores sociales, especialmente a los más desfavorecidos, sin esa condición será prácticamente imposible avanzar en una redistribución de equilibrada y sostenible de la riqueza, basada en una ciudadanía crítica que sepa discernir las acciones políticas verdaderamente democráticas de las dádivas por votos. De Nada sirve hablar de presupuestos educativos si no tienen un acompañamiento adecuado de políticas sociales que permitan crear las condiciones sociales y familiares de reparto equitativo, es decir, más para los que menos tienen, como garantía de que valoren la educación como bien y derecho esencial de todos, al menos en los niveles básico y medio, para ir cerrando la brecha entre ricos y pobres.

Sólo una reserva en cuanto a las políticas sociales, y es pedir, a los políticos y dirigentes responsables de tomar las decisiones, que habrán de tener la cautela y al creatividad necesaria para desarrollar sistemas de ayuda que no faciliten la picaresca y contribuyan, entre otras cosas, a esclavizar aún mas a las mujeres como fábricas de producir hijos, para cobrar un subsidio que les permita vivir casi sin trabajar.


Os comparto esta información
El IIPE-UNESCO Buenos Aires acaba de publicar un libro titulado “Educación y políticas sociales: sinergias para la inclusión “ que, partiendo de una afirmación “América Latina es la región más desigual del planeta”, abre el debate y profundiza sobre cómo las políticas que hacen frente a los grupos más vulnerabilizados.
La publicación la podéis descargar desde la siguiente URL (el fichero ocupa 1,5 Mb):

Tercera ola - Alvin Toffler. El futuro de la educación.



Cuando se escucha con atención el discurso de sabios como Alvin Toffler, se estremecen los cimientos de nuestras creencias más firmes. Pero no cabe duda que cuando se reflexiona sobre su mensaje, encontramos que la realidad casi siempre supera la ficción y lo que hoy nos parece increíble, mañana nos parecerá estúpido, en palabras de este autor.

El problema se nos plantea cuando hoy tenemos delante un alumnado que espera de nosotros una buena clase, una respuesta a su necesidad de ser formado, aunque la escuela lo que le ofrece es un menú previsible y poco apetitoso que, en un alto porcentaje de situaciones, no responde a sus inquietudes ni necesidades, sobre todo por ser demasiado cerrado. Entonces nos alarmamos por el poco interés que muestra el alumnado y la baja dedicación al trabajo que demuestran en el día a día.

En ese momento, muchos docentes responsables, revisan, reflexionan sobre su práctica y buscan con esfuerzo la solución al mal que vive en su clase pero encuentra demasiados obstáculos, como la organización de los centros, las normas reguladoras de los sistemas escolares, los colegas poco comprometidos, que los hay, los programas a desarrollar, las evaluaciones a las que son sometidos, directa o indirectamente, etc. Entonces aparece la desesperanza o el sentido práctico de la vida y, poco a poco, se van dejando de hacer cosas, muchos se sienten arrastrados por la fuerte inercia de la rutina, y pensamos que para la consideración social que tenemos, el sueldo que nos pagan y los problemas que sistemáticamente recibimos, para todo ello ya hacemos bastante.

Pero no hay duda que debemos seguir en la lucha, siempre merece la pena, hacer todos los esfuerzos que estén en nuestra mano, para dar lo mejor a nuestro alumnado, pues sólo educando más a los que más lo necesitan podremos lograr caminar hacia un mundo mejor.

En el día a día de la tarea docente, cuenta más lo que hacemos con cada niño, creando inquietudes, mejor que ofreciendo conocimientos como materia ya establecida y objetiva, dando la oportunidad de pensar y dar respuesta a sus propias inquietudes, más que seguir un libro de texto determinista y cerrado al mundo y a los intereses de los escolares. En fin, haciendo otra escuela que sea más justa, creativa, solidaria y comprometida con el logro de una sociedad más sostenible y que tenga los derechos humanos con horizonte para caminar por el camino correcto.

Así nos aseguraremos que nuestro alumnado, sea cual sea el futuro, sabrán interpretar las claves del mundo que les toque vivir y tener el sentido crítico suficiente para luchar por los mejores ideales.

A 2 AÑOS DE LA EDUCACIÓN PROHIBIDA

Nada más publicarse la película "la educación prohibida" nos hicimos eco de ella en este espacio para la reflexión sobre educación (ha tenido 23 comentarios, diversos como debe ser, pero en su mayoría de interés por lo que aporta), entre otras muchas razones, porque creemos que es un documento lo suficientemente importante, bien hecho y de contenido pedagógico y educativo que merece una reflexión profunda. Quizás algunas de las grandes preguntas que habría que hacerse es que sabiendo que existe conocimiento e investigación científica suficiente que ponen en evidencia lo trasnochado de los sistemas educativos reinantes en la mayoría de los países ¿por qué no mejora la escuela?, ¿dónde está la resistencia al cambio?, ¿somos conscientes del efecto, en el alumnado y en la sociedad en general, de la rutina diaria como docentes?, ¿la sociedad demanda más de lo mismo? Es decir, quiero una escuela competitiva buscando que su hijo sea el mejor, sin importar que pasa a su alrededor, ignorando que el destino de todos los humanos en un mundo global cada vez será más interdependiente. 

Os dejo, con motivo del aniversario de la película, algunas informaciones de interés en torno a ella.

SE CUMPLIERON 2 AÑOS DEL ESTRENO DE LA EDUCACIÓN PROHIBIDA, EL PROYECTO DOCUMENTAL QUE DIÓ INICIO AL PROYECTO REEVO. ANALIZAMOS LOS AVANCES, CRECIMIENTOS Y PERSPECTIVAS DE UN PROYECTO QUE SE PROPONE REVOLUCIONAR LA EDUCACIÓN DE LATINOAMÉRICA.
Un 13 de Agosto de 2012 se estrenaba el film La Educación Prohibida. Un equipo de 4 personas lanzaba una película documental totalmente independiente, financiada de forma colectiva, y posproducida en el garagedel sur del conourbano de Buenos Aires. Ese mismo día se realizaban 150 proyecciones gratuitas en 115 ciudades de 20 países, comenzando a gestar un movimiento silencioso del que los grandes medios apenas oyeron hablar.
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La película estaba plagada de buenas intenciones, rebeldía juvenil y una crítica feroz al sistema educativo. 145 minutos apasionados e impulsivos pronto se encontraron con las críticas y resistencias del sistema educativo, pero también presentaron de manera inocente una invitación a reflexionar sobre nuestro entendimiento general de lo que es “educación”, reviviendo ideas y prácticas numerosos pensadores y educadores olvidados que solo eran mencionados en algunos espacios.
Dos años después entendemos que La Educación Prohibida fue solamente un primer intento que invitaba a repensar, reflexionar, apropiarse de la discusión de la educación, mirando y entendiendo la educación alternativa como territorio de posibilidad tanto dentro como fuera del sistema formal, como alternativas de otros mundos posbles, de formas de reproducción de la vida.
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Reevo construye sobre La Educación Prohibida, pero reinterpretando su propuesta, incorporando las críticas, exponiendo y aprendiendo de las contradicciones, revisando críticamente aquellos postulados atrevidos, expandiendo los horizontes a los colectivos, organizaciones, comunidades que vienen investigando y viviendo las alternativas en el territorio de la educación.
2 años después nos encontramos con más de 10 millones de reproducciones, miles de proyecciones en todo el mundo, cientos de menciones y reconocimientos de colectivos y organzaciones, pero principalmente con una inmensa red de personas en toda Latinoamérica, elmapeo más grande de educación alternativa del mundo, equipos locales en varios países, participación activa en movimientos en toda la región, cientos de activistas pensando formar de hacer y transformar la educación, y una forma distribuída de hacer, fomentando la autonomía de las personas y colectivos.
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LA EDUCACIÓN PROHIBIDA TIENE 2 AÑOS, YA APRENDIÓ A CAMINAR SOLA, ESTÁ FORMULANDO SUS PRIMERAS PALABRAS GENERADORAS, LLENA DE AMISTADES, CRECIENDO, APRENDIENDO Y HOY ELIGE LLAMARSE REEVO.
Ya sabés lo que logramos en sólo 2 años, te invitamos a imaginar juntos lo que podemos segur haciendo. ¡Conocé el proyecto Reevo, participá y apoyá la Reevolución Educativa!
Si querés saber de que maneras colaborar, escribinos. Hay mucho por hacer: eventos, activismo, investigación, e incluso colaborar en la fundación de comunidades de aprendizaje.