sábado, 8 de septiembre de 2012

Delirio y utopia: Eduardo Galeano



Hoy pasó la musa por mi mente y me atreví a esbozar estas líneas, inspirado por el saber de alguien a quien admiro profundamente.

Utopía

Admiro a quien con palabras nos enseña el mundo
deseo aprender para amar
amo para enseñar a amar
escucho para alimentar mi saber
disfruto para ser persona

Desde que conocí la vida y la obra de Eduardo Galeano entendí algo más sobre la vida. Comprendí que los sentidos perciben más de lo que a veces tenemos conciencia que percibimos. Aprendí que el conocimiento y la reflexión sobre la vida es la mejor escuela de la vida.

Entendí que la justicia es mucho más importante de lo que nos han dicho y enseñado que era y que casi no tiene nada que ver con la que se ejerce en el mundo.

Si educar es formar personas justas, solidarias y críticas con los que nos oprimen, Galeano es un gran maestro y sus palabras potentes herramientas para intentar hacer un mundo mejor.

Hoy os traigo un fragmento de felicidad y de sabiduría envuelta en un halo de misticismo realista, casi un delirio, presentado por un medio mundano, pero que cuando nos acerca la sensibilidad y el amor a la humanidad, se dignifica para llegar a ser sublime.

Se trata de una entrevista en la que Eduardo Galeano brilla con todo su esplendor.

Quizá sea suficiente con su aportación para trabajar un curso completo, o quizá una vida.

Que los disfrutéis.

Dejadme compartiros mis delirios.