domingo, 29 de abril de 2012

El futuro que queremos, a nuestro alcance, pero en peligro



En 1992 tuvo lugar en Rio de Janeiro la primera gran Cumbre de la Tierra (Rio 92) con asistencia de más de 100 Jefes de Estado y de gobierno y una amplia participación ciudadana a través de miles de ONGs. La importancia de este evento, es hoy unánimemente reconocida por haber logrado llamar la atención mundial acerca de la insostenibilidad del actual crecimiento económico depredador e insolidario, que se traduce en desequilibrios inaceptables (más de mil millones de personas padecen pobreza extrema) y una degradación ambiental que pone en peligro nuestra supervivencia. Y también por haber puesto en marcha programas como Agenda 21 (http://www.un.org/esa/dsd/agenda21/) y  comenzado a mostrar, de forma fundamentada, la posibilidad de reorientar el modelo productivo y de sentar las bases de un futuro sostenible y satisfactorio para todos los pueblos.