jueves, 21 de julio de 2011

Educación, civismo y felicidad// education, citizenship and happiness



La vida nos ofrece a diario muestras de conductas y comportamientos que me hacen pensar sobre la importancia de la educación en su más amplio y profundo sentido.
Si entendemos civismo como aquella actuación de las personas en la que ponemos de manifiesto un comportamiento adecuado para convivir con respeto y en armonía con todos los demás conciudadanos, entonces debemos estar pensando que tener civismo debe suponer: saber respetar los espacios públicos cuando caminamos por la calle, cuando aparcamos nuestro coche aprovechando los espacios y pensando en los demás, cuando ayudamos a cualquiera que está en apuros, actuamos ante la mala educación, etc.; saber respetar a las personas, sus opiniones, sus aficiones o tendencias de cualquier tipo, su origen, su raza, su cultura y sus tradiciones, siempre que estén dentro del respeto a los derechos fundamentales de las personas y los derechos humanos; saber convivir con los vecinos, haciendo uso de los espacios comunes de manera racional, no abusando de lo que es de todos en beneficio propio; saber dar lo mejor de cada uno en nuestros trabajos y responsabilidades, independientemente de lo que piensen o hagan los demás, o incluso de los reconocimientos que de ello hagan nuestras compañeros o superiores; saber usar las energías de las que disponemos de manera racional, pues aunque a nosotros nos sobre el dinero, ahora supongo que a pocos, el planeta no se lo puede permitir, etc…
Todo ello tiene como base una buena educación, entendida no como tener mucho saber o la mal llamada "cultura", sino como la capacidad, si quieren la competencia como ahora decimos, de actuar en la vida de manera cívica, de acuerdo con lo que decimos más arriba.
Y todo ello debe servir para permitir que nos sintamos felices y saber disfrutar cada momento que la vida nos ofrece, siempre dentro del respeto a todo cuanto nos rodea, especialmente las personas, de manera sostenible y equilibrada, también con el medio natural. Para lo cual necesitamos estar educados de manera íntegra y eso siempre ha dependido de muchas ámbitos, el familiar, el escolar, el social, etc. pero hoy más que nunca también depende de las tecnologías de la información y la comunicación de manera especialísima. Pues la escuela y los educadores solos ya no podemos, por tanto la educación es tarea compartida y colectiva, aunque algunos tengamos especial responsabilidad.
Pero además la educación se tiene la que se demuestra cada día no la que se aparenta o supone que tenemos por nuestros status social o económico, en consecuencia también nuestro civismo es el que ponemos de manifiesto. Pues con esas bases de buena educación podemos contribuir a construir un mundo más cívico donde habiten personas más felices.
El mundo tiene que mejorar pero no lo hará sólo, necesita que todos cambiemos lo que está a nuestro alcance y entonces obrará la sabiduría y la sinergía y tendremos un mundo más justo, más pacífico y verdaderamente solidario.

Porque"todos somos uno" We are all one (Subtitulado Español) (vídeo realmente revelador de la necesidad de trabajar juntos por un mundo más sostenible y mejor).

Pedro Navareño P., julio, 2011