sábado, 18 de junio de 2011

La importancia de la educación y sus resultados. Un alumno que sobresale

En los últimos años se vienen celebrando a final de curso, cada vez más en España, las graduaciones de estudiantes en los centros educativos de todos los niveles. Esta idea por sí sola no nos enamora, pero si entramos a valorar lo que supone para la educación de las personas los actos rituales y lo que aportan de momento de reflexión sobre una etapa de la vida, o simplemente que se ofrezca a los alumnos la oportunidad de expresar sentimientos y emociones, en ese caso aceptamos y somos partidarios de que cuanto más situaciones sociales se creen para que el alumnado pueda poner a prueba sus habilidades, conocimientos y actitudes será mejor. Pues además, con ello estamos educando un aspecto esencial de la vida que son las formas, el respeto al otro  y el aprendizaje de ciertos formalismos (la buena educación), que más allá del aspecto externo son de gran importancia para aprender a convivir con los demás en una atmósfera de respeto y atención hacía el otro, etc.

He asistido invitado a dos actos de graduación en las últimas semanas como consecuencia de mi trabajo, el primero es ya un acto consolidado desde hace más de 10 años, con un ritual bien definido y con un ceremonial muy agradable y armónico, el segundo se celebraba por primera vez este curso, por tanto más natural, mucho más espontáneo pero igualmente agradable y que produjo en los implicados las mismas sensaciones y emociones, que en estos casos suelen estar a flor de piel.

Pero fijándonos en lo que considero realmente importante y educativo de estos actos, sin entrar a valorar otras partes de ellos, quiero traer aquí la reflexión que hacía un alumno de bachillerato del IES "Jaranda" de Jarandilla de la Vera que sencillamente me pareció no sólo extraordinariamente bien escrita, sino que además tiene un mensaje de inconformismo juvenil y personal de su autor que es Victor Eduardo Loncón Rubio. Y se preguntarán quién este chico, bueno pues aquí les pongo parta de cómo él se autodefine: Resultaría difícil (requiere auto-conocimiento), pero aludiendo a la imagen que en general se tiene de mí... Soy un tipo mas bien "raro" (en términos o en jerga actual), aunque ese tipo de clasificación nunca me haya gustado. Yo prefiero definirme como alguien "diferente". Si bien es cierto que no soy un estudiante ejemplar (poniendo como excusa intermitentes pero abundantes faltas de motivación) me gusta pensar que sí soy un alumno fuera de lo común porque no encajo (y algo digo en el discurso) en el puzzle que conforma la juventud de hoy día. (ver autodescripción completa)

Para leer el escrito que Victor expuso en el acto de graduación y que, particularmente, considero excepcional tanto en el fondo como en la forma, pincha aquí.


Además aquí tenéis su blog: http://www.fuckingmentalchaos.blogspot.com/