sábado, 10 de septiembre de 2011

Lo que no evalúa Pisa.


Esto es lo que se dice en muchos textos sobre PISA:
"El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA, por sus siglas en inglés), tiene por objeto evaluar hasta qué punto los alumnos cercanos al final de la educación obligatoria han adquirido algunos de los conocimientos y habilidades necesarios para la participación plena en la sociedad del saber. PISA saca a relucir aquellos países que han alcanzado un buen rendimiento y, al mismo tiempo, un reparto equitativo de oportunidades de aprendizaje, ayudando así a establecer metas ambiciosas para otros países.
Las pruebas de PISA son aplicadas cada tres años. Examinan el rendimiento de alumnos de 15 años en áreas temáticas clave y estudian igualmente una gama amplia de resultados educativos, entre los que se encuentran: la motivación de los alumnos por aprender, la concepción que éstos tienen sobre sí mismos y sus estrategias de aprendizaje. Cada una de las tres evaluaciones pasadas de PISA se centró en un área temática concreta: la lectura (en 2000), las matemáticas (en 2003) y las ciencias (en 2006); siendo la resolución de problemas un área temática especial en PISA 2003. El programa está llevando a cabo una segunda fase de evaluaciones en el 2009 (lectura), 2012 (matemáticas) y 2015 (ciencias)."

Para ver las publicaciones disponibles de PISA en español, haga click aquí. 
Para visitar el centro de la OCDE en México para América Latina, haga click aquí. 
Aquí puedes ver un vídeo en inglés donde se explica bastante bien lo que es PISA. Haga click aquí

Pero no olvides que Pisa no mide aspectos tan esenciales para la educación y para la sociedad cómo:

  Los principios y valores personales que tienen los alumnos, la ética individual ni social, ni por supuesto la moral de los estudiantes. También deja fuera las capacidades afectivas y emocionales o las inteligencias inter e intrapersonales (Gardner, H.). Tampoco hace referencia a los llamados temas transversales tales como la educación afectivo sexual, el compromiso de las personas con otras culturas, la educación mediambiental, etc.
En definitiva PISA no es la panacea, si no una herramienta útil si se sabe utilizar adecuadamente para conocer algunos aspectos de los sistemas educativos, pero necesitamos conocer y saber más sobre lo que se enseña y aprenden nuestros alumnos en las escuelas, especialmente todo aquello que nos ayuda a lograr una sociedad más justa, más pacífica y más solidaria. Y desde luego necesitamos lograr sistemas educativos que ayuden más a quienes más lo necesitan. Y todo ello debemos basarlo en prácticas educativas avaladas por los conocimientos que la comunidad científica nos aporta en cada momento, para salir de la espiral de prácticas sin base científica ni justificación, que son poco eficaces, cuando no  trasnochadas, y carecen de la eficacia y la eficiencia que los ciudadanos de la sociedad del siglo XXI necesitan.