domingo, 31 de mayo de 2020

Pandemia educativa.

No cabe ninguna duda que el coronavirus ha afectado también a la educación de una manera brutal; las consecuencias aún son desconocidas y nadie tiene certezas sobre cómo será el futuro por lo menos a corto y medio plazo, pues cabe la posibilidad que a largo plazo todo vuelva a ser como era, o quizás solo se le parezca.

Nadie pone en duda la titánica tarea que han realizado los servicios sanitarios y todos los servicios clínicos y auxiliares, además del Ejercito, la Guardia Civil, los cuerpos de seguridad estatal, autonómico y municipal, que a veces se nos olvida citar. Todo reconocimiento será poco, pero no solo ahora sino también cuando no hay pandemia, más allá de que como en todos los colectivos unos tengan mucho más merecimiento que otros. Pero permítan que hoy reflexionemos sobre la pandemia y su efecto en la educación.

Las consecuencias inmediatas de esta pandemia educativa han consistido en someter a los sistemas educativos, a la escuela y su organización, a los profesionales, a los estudiantes y a sus familias a una prueba desconocida hasta ahora. Las repercusiones más importantes las veremos en el medio plazo. En el corto plazo se ha podido ver lo lejos que está la institución educativa de realizar una aplicación coherente y adecuada de las tecnologías. En estos dos o tres meses se ha avanzado y aprendido por muchos de los agentes educativos más en el uso de las tecnologías que en varias décadas desde su generalización, y es que la necesidad obliga a usarlas sin que sea posible encontrar disculpa o alternativa más eficaz.

También se ha podido comprobar de manera inmediata, la gran voluntad y el trabajo sin reservas de los directivos y docentes, incluso sin contar con experiencias previas ni con las directrices más adecuadas. Hay que hacer notar que las administraciones educativas de pronto han multiplicado sus recursos tecnológicos de manera milagrosa. Los teléfonos, los computadores y las redes personales de los profesores se han puesto al servicio de la educación y de la sociedad sin que nadie hiciera ningún llamamiento para ello; Además sin ningún aumento de sueldo, los horarios de los docentes se extendieron hasta horas insospechadas y se flexibilizaron para atender a los alumnos y sus padres cuando lo necesitaban; a la vez que convertían las salas de las casas de los estudiantes en aulas improvisadas, y los medios tecnológicos en ventanas abiertas a otra forma de relacionarse y de aprender. La escuela abandonó su espacio físico tradicional para transformarse en lo que siempre debería haber sido, un espacio para el encuentro y el aprendizaje para la vida que no debe limitarse a un horario cuadriculado y a un espacio entre cuatro paredes. Y con ello, las actividades se diversificaron y se convirtieron en tareas casi colectivas que convertían, cuando ello era posible, a toda la familia en una comunidad de aprendizaje. Aunque en ocasiones, por el exceso de celo de los docentes y por falta de experiencia de unos y otros, las tareas resultaban algo excesivas. Trabajar en casa es muy diferente a hacerlo en el aula. Y los padres no tienen la obligación de saber enseñar como lo hacen los profesionales.

 A la vez, las casas de los maestros se han abierto a sus estudiantes sin ninguna condición. La imaginación para hacer vídeos de ánimo y aliento en los momentos más duros no se han hecho esperar y han llegado a través de las redes a todos los que tenían acceso a ellas. Y todo se ha hecho de manera generosa casi sin tiempo para aprender a actuar en el nuevo escenario, que seguro hoy la mayoría empieza a comprender por donde deben ir las cosas.

Otro efecto inmediato que hemos apreciado es que, en los sectores sociales más desfavorecidos, que padecen como nadie las consecuencias de cualquier crisis social o económica, se ha mostrado con toda crudeza la enorme brecha digital que existe y sufren, fruto de la injusticia social en la que viven. Pues las familias más desfavorecidas, que no disponen de los recursos ni la infraestructura tecnológica mínima necesaria, se han visto, una vez más, como han sido los que se han llevado la peor parte y la atención más deficitaria por la imposibilidad física de ser atendidos personalmente.

Aunque también parece razonable decir que la situación de confinamiento haya podido tener unos efectos tremendamente positivos en lo relacionado con la vida familiar; pues los padres han podido disfrutar de sus hijos y comprender la tremenda dificultad que tiene educarlos y formarlos, a la vez que hacerlo con el respeto a cada personalidad, recurriendo a la imaginación necesaria para que todo se haga en un clima positivo de afecto y la adecuada atención a cada uno. Hecho que seguro ha servido para que muchos progenitores, que no tenían conciencia de ello, se hayan podido dar cuenta de la ingente tarea que realizan los docentes a diario. Seguro que más de uno habrá cambiado su opinión sobre el servicio que ofrece la escuela tantas veces ignorado y, en ocasiones, poco reconocido.

También hemos aprendido que la sociedad es tremendamente sensible y generosa, en muchos casos ayudando a través de organizaciones ya existentes, más o menos conocidas, en otros simplemente compartiendo a nivel de barrio o pequeña localidad todo aquello de lo que se disponía, pero al fin y al cabo compartiendo para ayudar a los más necesitados para garantizarlos al menos algo para llevarse a la boca.

Asomarse a las redes sociales, en lo relacionado con la educación, durante este tiempo ha sido abrir una ventana al mundo, al principio las ventanas eran pocas y pequeñas, en estos momentos faltan horas del día para atender y poder observar la gran proliferación de encuentros entre docentes, incluso de un lado y el otro del Atlántico, para realizar retransmisiones sobre las soluciones que se pueden o deben tomar para afrontar la nueva situación creada. Es verdad que muchas veces poniendo de manifiesto más la buena voluntad de encontrar soluciones que aportando realmente medidas que nos sean útiles para salir airosos de esta pandemia también educativa. Cuya salida solo se nos antoja que será adecuada si partimos de un diálogo igualitario, abierto a todos los sectores y con el firme propósito de comprometerse y participar cada uno de acuerdo a sus posibilidades y responsabilidades.

Pero quizás la enseñanza más importante que debemos sacar es que existen importantes y grandes incongruencias entre la escuela y la realidad social. Puesto que lo más valorado por la sociedad, como la fama, el éxito y la riqueza material, es lo que menos nos sirve en momentos de una crisis sanitaria como esta; que tener una escuela para formar trabajadores seguro es necesario, pero que desde luego, además es imprescindible tener una escuela crítica para formar personas responsables, éticas y comprometidas con sus semejantes, que llegado el momento sepan comportarse y actuar de acuerdo al bien común; que necesitamos tener una escuela que forme a personas para que tengan curiosidad científica, valores, que estén interesados por saber, por estudiar, por imaginar soluciones creativas cuando llega la necesidad, porque ello es mucho más rentable socialmente que desarrollar una sociedad consumista donde lo importante es tener, olvidando que lo esencial es el ser. Por ello debemos reflexionar sobre los efectos y las consecuencias del uso crítico y adecuado de las tecnologías, para evitar que las grandes corporaciones aprovechen las nuevas necesidades creadas con le fin de enriquecerse aún más.

Y todo ello ha sucedido, en medio de un espectáculo bochornoso que nos han dado los políticos, unos más que otros, aunque seguro que si nos preguntan no coincidiremos quienes han sido los más o los menos responsables de ello, porque las cosas las vemos a través del filtro de nuestras ideas y no cómo realmente son, pero seguro que podemos estar de acuerdo que lo sucedido nos ha producido vergüenza de tener los dirigentes que tenemos; por no citar la desinformación permanente de la mayoría de los medios de comunicación, públicos y privados, que, por ejemplo, detrás de cifras absolutas nos han estado ocultando la verdadera dimensión de la tragedia, comparando realidades que no son comparables. Solo un ejemplo de lo que han hecho países vecinos a los que solemos mirar para la reconstrucción de sus países, que han recurrido a profesionales y expertos en la materia, mientras aquí hemos vuelto a colocar a los mismos políticos que son incapaces de actuar con sentido de estado y cumplir con el mandato que les ha dado el pueblo, ya que ni siquiera son capaces de razonar cuando sobre la mesa hay miles de muertos y un país hundido económicamente. Por cierto, a los antieuropeístas no los hemos visto quejarse de las posibles ayudas que vengan de nuestros socios europeos y que pueden marcar la diferencia en la forma en la que saldremos de esta crisis; sin embargo, si están atentos para quejarse de cualquier exigencia para acordar criterios de políticas comunes. Alguien se ha hecho la pregunta sobre cómo sería nuestro futuro inmediato si no formáramos parte de la Unión Europea.

En fin, estamos viviendo una experiencia y han sido unos meses que nadie se podía imaginar que tendríamos que vivir. Solo queda desear que se aprendan algunas lecciones y podamos avanzar en la reconstrucción de los países, pues hasta ahora solo tocaba preocuparse de las personas, en poco tiempo, cuando la crisis sanitaria vaya pasando y la crisis económica y social muestren toda su crudeza y haya que tomar medidas dolorosas, entonces sabremos la verdadera dimensión de lo sucedido.

Por último, decir que, si la educación no sirve para formar personas, políticos, profesionales, ciudadanos, etc., que estén a la altura de las circunstancias, que alguien me explique para qué sirve la escuela. Aunque no parece fácil la respuesta, pues la misma escuela formó a los sanitarios, a los propios docentes, a los agricultores, a los transportistas, a los trabajadores de los servicios que se han esforzado porque no faltase nada de lo necesario, etc., todos los cuales dieron lo mejor de sí en esta crisis de dimensiones nunca conocidas y, por el contrario, la clase dirigente y política, salvo algunas excepciones, se han puesto, y nos han puesto, en evidencia como país y como sociedad. Por lo que me pregunto ¿cuál será la razón por la que tenemos comportamientos tan diferentes unos y otros?

domingo, 24 de mayo de 2020

Paulo Freire: Artículos, ensayos y libros digitalizados.

Tomado de Otras voces en educación.América del Sur, Brasil, Noticia, Reseña de Libros, Reseñas.

 

Redacción:
Las ideas educativas de Paulo Freire quedaron recogidas en los diversos ensayos que publicó. Entre otros títulos, destacan La educación como práctica de la libertad (1967), Pedagogía del oprimido (1969) y Educación y cambio (1976).
En 1947 inició sus esfuerzos para la alfabetización de adultos, que durante los años sesenta trataría de llevar a la práctica en el nordeste de Brasil, donde existía un elevado índice de analfabetismo. Con la ayuda del obispo Helder Cámara, promovió en 1961 el denominado «movimiento de educación de base», a la vez que desarrollaba su metodología educativa. Con la llegada al poder en 1964 del general Humberto Castelo Branco, fue detenido y hubo de abandonar el país. En el exilio ejerció como asesor educativo de diversas instituciones, entre ellas la UNESCO. Regresó a Brasil en 1980.
Desde unas creencias profundamente cristianas, Paulo Freire concibió su pensamiento pedagógico, que es a la vez un pensamiento político. Promovió una educación humanista, que buscase la integración del individuo en su realidad nacional.
Fue la suya una pedagogía del oprimido, ligada a postulados de ruptura y de transformación total de la sociedad, que encontró la oposición de ciertos sectores sociales. Definió la educación como un proceso destinado no a la domesticación sino a la liberación del individuo, a través del desarrollo de su conciencia crítica.
Aquí les dejamos algunas de sus obras
1. Pedagogía del Oprimido

jueves, 30 de abril de 2020

Utopías: para salir del presente | Antonio Rodriguez de las Heras | TEDx...


Hoy tengo el placer de compartir con vosotros las reflexiones de uno de mis maestros. Antonio Rodríguez es la inspiración y su sabiduría va más allá de lo imaginable y nos permite ver el mundo con ojos diferentes.

Que lo disfrutéis. Y gracias Antonio por permitirnos tener utopías que nos ayuden a vivir, máxime en estos momentos tan especiales y afirmar que sí tenemos solución.

miércoles, 29 de abril de 2020

En Finlandia enseñan cómo defenderse de la desinformación desde la escuela primaria




Alberto Barbieri
Con la epidemia de la COVID-19 encerrándonos en casa, entendemos aún más la importancia de la información.Sobre todo lo fundamental que es defenderse y limitar el contagio de la desinformación. Aprender a reconocer las fuentes correctas y evitar expandir los bulos y  noticias falsas debería ser parte de la composición genética de cada ciudadano. Por esta razón, en Finlandia lo enseñan desde la escuela primaria.

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La Organización Mundial de la Salud ha hablado de ‘infodemia’ en relación con el exceso de información a la que estamos sujetos. Saber seleccionar las fuentes es tan importante como saber leer. En un artículo publicado en le diario inglés ‘The Guardian‘, la profesora finlandesa Kari Kivinen explica cómo el sistema educativo de su país se ha adaptado a la necesidad de ofrecer a sus estudiantes una capacitación específica sobre desinformación y fact-checking.
La atención de los medios sobre las noticias falsas en los últimos años ha crecido progresivamente. Esto ha producido una mayor concienciación sobre la importancia de aprender a informarse. Es lo que en inglés se llama ‘media literacy’ o ‘information literacy’, que podríamos traducir como alfabetización mediática.
La idea finlandesa se basa en el concepto de que nunca es demasiado pronto para aprender a defenderse de la desinformación. “Los cuentos funcionan muy bien. Coges a un zorro que siempre intenta engañar a otros animales con sus astutas palabras. No es una mala metáfora si pensamos en algunos políticos, ¿no crees?”, se pregunta Kivinen.
educación digital

La lucha de Finlandia contra la desinformación

Finlandia introdujo la alfabetización a las noticias y la enseñanza del pensamiento crítico en el programa escolar nacional ya en 2016. Es un excelente ejemplo de cómo un gobierno puede actuar en contra de la propagación de la desinformación sin recurrir a leyes controvertidas. El arma más poderosa en manos de la política no es la censura, sino la educación a partir de la escuela primaria.
En el programa didáctico de la escuela secundaria, la formación se vuelve más específica. Los alumnos de la escuela de Helsinki, donde Kivinen enseña, aprenden lo fácil que es mentir con las estadísticas durante las horas de matemáticas. Con el profesor de historia del arte entienden cómo se puede manipular el significado de una imagen. Estudiando historia, analizan las campañas de propaganda y desinformación más importantes del siglo pasado. Con el profesor de finlandés reflexionan sobre cómo se pueden usar las palabras para engañar y confundir.
«El objetivo es formar ciudadanos activos y responsables», explica Kivinen. «El pensamiento crítico, la verificación de los hechos y el aprendizaje para evaluar la información que recibimos son cuestiones cruciales. Y hoy son una parte fundamental de nuestro programa. A través de todas las asignaturas».
Este enfoque educativo fue ideado después de que 2014 Finlandia fuera blanco de la desinformación rusa. El país, que declaró su independencia de Rusia en 1917, está a la vanguardia en la guerra por la información online. El proceso se aceleró cuando Moscú anexó Crimea y apoyó a los rebeldes del este de Ucrania hace cinco años. La mayoría de las campañas de desinformación, amplificadas por páginas y cuentas finlandesas cercanas a la extrema derecha, atacan la Unión Europea, la inmigración y la adhesión del país a la OTAN.
fake news

Educar al pensamiento crítico

Resistir a este tipo de desinformación es un compromiso civil, un componente clave de la política de seguridad global de Finlandia. El programa es pilotado por una comisión compuesta por treinta miembros de alto perfil que representan a veinte organizaciones diferentes. Entre estas hay ministerios, organizaciones públicas, policía, servicios de inteligencia y seguridad. En tres años han capacitado a miles de funcionarios, periodistas y profesores.
Kivinen enfatiza la importancia del enfoque crítico, pero no escéptico, hacia la información que se recibe. «No queremos terminar pensando que todos mienten (…) Fake news no es una terminología correcta, especialmente para los niños. Las categorías son mucho más útiles: ‘misinformation‘ o información errónea, desinformación o mentiras y bulos, información falsa difundida deliberadamente para engañar».
Así, incluso los niños pequeños, explica Kivinen, pueden entenderlo. «Les encanta ser investigadores. Si logras que pregunten a periodistas y políticos qué cosas son importantes para ellos, si organizas simulaciones de debate y elecciones escolares reales, les pides que escriban informes reales y falsos sobre ellos, comienzan a comprender el significado de la democracia y los peligros de la desinformación«.
El objetivo final es que los niños se pregunten: ¿quién produjo esta información? ¿Y por qué? ¿Dónde fue publicada? ¿Qué dice realmente? ¿Hay evidencias o es solo la opinión de alguien? ¿Puede ocurrir en otro lugar? Parte de esta educación continua es proporcionada también por algunas ONG. Por ejemplo, Faktabaari comenzó su trabajo durante las elecciones europeas de 2014. Está administrada por un equipo voluntario de periodistas e investigadores que produce kits de alfabetización para votantes y escuelas.
escuela

Un enfoque global

Hay que proporcionar a las personas sus propias herramientas para que sean autónomas en la identificación de la desinformación. Es una enseñanza centrada en el libre albedrío y el espíritu crítico. Con este mismo enfoque, la ONG Mediametka, en parte financiada por el Ministerio de Cultura de Finlandia, organiza hackatones para la educación tecnológica. Estos concursos involucran startup creativas para desarrollar materiales adecuados para escuelas y jóvenes.
La ONG trabaja con imágenes, vídeos, textos y contenidos digitales. Los estudiantes deben producir materiales educativos e identificar los diversos tipos de noticias engañosas. Desde la propaganda al clickbait, desde la sátira a las teorías de la conspiración, desde la pseudociencia a los artículos partidarios. De historias que describen eventos que simplemente nunca sucedieron a errores involuntarios.
La atención a las amenazas de la era digital por parte del Gobierno finlandés no se limita a la desinformación. El enfoque es el mismo: involucrar activamente a la población para que se convierta en parte de la solución. El Ministerio de Exteriores ha activado un programa de informe de errores de seguridad en las páginas web gubernamentales. El Ejecutivo quiere alentar a los piratas informáticos para que cooperen en la revisión de los servicios e informen sobre lo que descubren a cambio de una compensación económica.
La lucha contra la desinformación es un desafío transversal. No es una asignatura aislada, sino un conjunto de conocimientos interdisciplinarios que pueden fortalecer las defensas de los ciudadanos frente al caos informativo. Es una inversión cultural a largo plazo. El objetivo final es formar una ciudadanía consciente, comprometida y activa. Capaz de pensar críticamente, interpretar y evaluar la información que recibe, consultar noticias y compartirlas con otras personas de manera responsable.

sábado, 18 de abril de 2020

¿Dónde está el problema del siguiente curso escolar?

Forum

Os comparto este texto, que me parece sencillamente ejemplar para aprovechar la situación y poner el acento de la escuela en lo que importa aprender para la educación del futuro.

Puede causar sorpresa que el problema que parece preocupar a las administraciones educativas, ante las anomalías del curso escolar, pueda simplificarse en la cantidad de temas, lecciones o como quieran llamarse, que  no se van a impartir por la pérdida de un número significativo de horas lectivas.

Sí es cierto que se puede entender cuando el modelo educativo impuesto, y que goza de gran predicamento, es el de un curriculum acumulativo, espeso, cuantitativo, y, lo que es peor, fosilizado en las enseñanzas al uso del siglo XIX y lejos de las exigencias del siglo XXI.
Es difícil entender que se pueda afirmar que los alumnos necesariamente pierden si pierden una parte del temario. De ser así deberíamos concluir que importa más el “cuánto” y menos el “qué” y el “cómo”. Este planteamiento, especialmente en la enseñanza obligatoria que debiera centrarse de una vez en los saberes que se consideran básicos, además de rancio y discriminatorio, es torpemente reproductor de los intereses de las clases dominantes, dispuestas a no ceder un ápice en su dominio.
Ciertamente es más fácil domesticar el saber enciclopédico, varado en el tiempo y en los intereses, resistirse al cambio porque pueda modificar las situaciones de dominio  y de control de los diversos grupos oligárquicos, aunque ello comporte el retraso social, económico y científico de las nuevas generaciones.
En la hipótesis de un nuevo curso relativamente normalizado se hace imprescindible abordar de una vez cambios fundamentales en los saberes básicos, sobre todo para que sean básicos y no obedezcan a intereses detestables.
¿No va siendo hora ya de que nuestros escolares, en su etapa obligatoria, abandonen de una vez las enseñanzas repetitivas, ajenas a la actualidad de la ciencia, ajenas a las realidades sociales, ajenas a las exigencias de una sociedad global?
De modo más concreto, se apunta un decálogo de saberes necesarios y acordes con el tiempo que los alumnos debieran abordar, con la ayuda de docentes y de los medios necesarios, para prepararse para vivir en el mundo que les ha tocado vivir.
1.- Es una prioridad que los escolares tengan la oportunidad de estudiar el deterioro de la tierra que habitan, del clima, de los productos de consumo contaminados.
2.- Es una prioridad que conozcan los graves problemas del agua a nivel mundial, la contaminación de ríos y mares, la toxicidad de las aguas potables.
3.- Es una prioridad que estudien los problemas del crecimiento desigual de la población mundial y la más que probable escasez de alimentos, salvo que cambien ciertos ritmos productivos.
4.- Es una prioridad que los alumnos se acerquen al conocimiento de la realidad sociopolítica impuesta por un neoliberalismo voraz e insolidario, resistente a aceptar la globalidad, varado en los nacionapopulismos.
5.- Es una prioridad que los jóvenes estudien con rigor la falta de equidad a nivel mundial, la desigualdad, la insolidaridad, la ausencia de una ética mundial.
6.- Es una prioridad que los alumnos aprendan a discriminar entre las religiones y las religiones como ejercicio fanático del poder.
7.- Es una prioridad que los alumnos sepan porqué la humanidad no puede prescindir de la ciencia y la investigación, como una parte fundamental de los bienes comunes.
8.- Es una prioridad que los alumnos vayan conociendo tanto los avances de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías como los entresijos de intereses que las gobiernan.
9.- Es una prioridad que los alumnos sepan que la denominada brecha digital no es más que una pantalla para disimular la brutal brecha social.
10.- Finalmente, una pregunta : ¿ Estarían dispuestas las oligarquías de toda condición a renunciar a una parte de dominio en un currículum avejentado e innecesario en una buena parte para dejar un lugar a estas nuevas necesidades de saber, a que puedan desarrollarse , debidamente adaptadas, a lo largo de las enseñanzas obligatorias ? No hablamos de saberes para el futuro, sino de urgencias del presente.

miércoles, 8 de abril de 2020

¿Qué te ha enseñado y has aprendido a lo largo de la vida?

                                           El Amazonas (Colombia). El río de la vida.
Hoy quiero pedirte por favor que me colabores no solo respondiendo la encuesta que encontrarás el enlace más abajo, sino también invitando a otras personas que lo completen. Es muy importante para mi y te aseguro que si reflexionas sobre tú vida de manera reposada, podrás darte cuenta de la importancia que ello tiene.

Por ello te invito a que me ayudes respondiendo a la encuesta, por ello te estaré muy agradecido. 

Con mis mejores deseos de que estos días sean llevaderos y que pronto salgamos de esta situación. 

PARA HACER LA ENCUESTA PINCHA AQUÍ.

viernes, 13 de marzo de 2020

Plan de acompañamiento pedagógico integral: Innovación y mejora educativa sostenible.


Socialización del plan de acompañamiento pedagógico integral: “Innovación y mejora educativa sostenible” 
(Discurso pronunciado por Pedro Navareño Pinadero en el Ingenio Carmelita, 27 de febrero de 2020. Riofrío, Valle del Cauca. Colombia.)
Decía Jhon Dewey, hace casi un siglo que:
"Si enseñamos a los alumnos de hoy como enseñábamos ayer les estamos robando el futuro".
Por esa razón, consideramos que no es una opción sino una obligación entender nuestro mundo para formar personas felices y que sepan vivir en una sociedad globalizada e interconectada, si queremos avanzar en la dirección correcta en nuestra tarea de educar.
Así pues, debemos saber que el futuro de la sociedad, de los pueblos, de las instituciones, será de aquellos que confíen y desarrollen una cultura organizativa basada en el potencial y las fortalezas del individuo, de aquellos que apuesten por el talento de las personas, de aquellos que consigan y desarrollen la capacidad de inspirar una cultura colaborativa basada en la ética de las organizaciones, de aquellos que logren desarrollar la habilidad de conectar con la pasión y la motivación individual y colectiva de las personas y la sociedad.
En definitiva, el futuro será de aquellas organizaciones que tengan la capacidad de aprender para construirlo. Porque en un mundo que cambia a un ritmo tan acelerado,  “La capacidad de aprender puede llegar a ser la única ventaja competitiva” que nos diferencie de los demás.